Desde hace más de 2500 años que los juguetes sexuales forman parte de algunas parejas. Y aunque en nuestro país este tema se trata a puerta cerrada, no resulta extraño su uso en algunas mujeres y consecuentemente, el florecimiento de nuevos sex shops a lo largo de todo Chile.
Karen Uribarri.
Hace muchos años atrás, los egipcios, griegos y romanos ya usaban consoladores para aumentar el placer en su pareja. Y aunque en aquella época estos juguetes no vibraban, al poco tiempo dejaron de ser sólo velas que simulaban enormes penes y se transformaron en lo que son hoy con gran éxito. En esta línea se han ido creando distintos productos, dentro de los que se destacan vibradores con accesorios de estimulación clitoridiana, vibradores pequeños para introducir en la vagina y unos que giran y se mueven como un órgano real. La fuente de poder de estos productos es generalmente una batería, aunque actualmente se puede encontrar incluso con conexión eléctrica. Y en cuanto al material con el que están hechos, se puede encontrar de plástico, látex, polivinilo de cloruro y silicona; como así otros hechos especialmente para ser usados bajo el agua.
De masajeadores a vibradores
Si bien en nuestro país la venta de vibradores se realizaba hace muchos años, ésta era encubierta bajo el nombre de sensuales masajeadores. Estos verdaderos aparatos del placer tenían la misma forma de los consoladores, pero se vendían en vitrina con un nombre más sutil. Luego, con la llega popular de los sex shop, estos comenzaron a venderse en toda su gama: de distintos colores, sabores, formas, tamaños y texturas. Incluso la última novedad es un labial que oculta un vibrador y panties vibradoras. Read the rest of this entry »