Hace un tiempo, los medios se sorprendieron con los resultados de un estudio que señalaba que el 80 por ciento de las mujeres adultas nunca se habían mirado sus genitales y por lo mismo, desconocían su fisonomía. ¿Vergüenza o tabú? Sin importar la razón, el desconocimiento ha provocado que la mayoría de ellas jamás hayan tenido un orgasmo o no hayan podido detectar una infección a tiempo. Salud y placer están unidos en esta nota.
Karen Uribarri Guzmán.
Tal vez el éxito de la obra teatral “Los Monólogos de la Vagina”, de Eve Ensler, estuvo específicamente en el tratamiento de un tema que para muchas -y muchos- era un verdadero tabú y del cual se desconocía casi todo. Los prejuicios y vergüenza asociada a la vagina han creado un bloqueo femenino tal, que se han convertido en un obstáculo para que la mujer conozca su cuerpo, descubra lo que le provoca placer y entienda el funcionamiento reproductivo y sexual de éste. Con ese fin, intentamos mostrarte las áreas más importantes que debes conocer de tu vagina.
1.- Anatomía.
Según el Dr. Norman Haire, en su libro “Los grandes misterios de la sexualidad”, la vagina es “un conducto membranoso y fibroso que se extiende desde la vulva hasta la matriz o útero. En su parte posterior, el cuello romo del útero penetra en el conducto como el tapón de una botella. Este espacio circular en cuyo centro se abre la entrada exterior del útero, se denomina bóveda vaginal”. Respecto a su estructura, el especialista dice: “Las paredes de la vagina, como las de las trompas y el útero, constan de tres capas”, además, “la vagina presenta numerosos pliegues en las paredes anteriores y posteriores, lo cual permite distenderse. Además, su membrana mucosa contiene estrías que forman un dispositivo de fricción destinado a intensificar las sensaciones voluptuosas durante las relaciones sexuales”.
2.- Funcionamiento.
La vagina también tiene cambios evidentes en el momento de las relaciones sexuales, al igual que el pene. Como posee numerosos vasos sanguíneos que se dilatan durante el coito, producen un fenómeno que permite que ésta se adapte y oprima levemente el pene una vez dentro, logrando que las terminaciones nerviosas de ambos órganos entren en contacto más estrecho.