Mujeres amantes del sexo y con tanta curiosidad como para llevar a cabo sus sueños eróticos más secretos. ¿El problema? Es que algunas de esas fantasías pueden terminar en fracasos no muy simpáticos de recordar.
Karen Uribarri Guzmán.
Siempre te hemos dicho que es importante que pruebes, que desarrolles tu curiosidad, que te informes y que hagas lo que sientas que debes hacer, que dejes de lado tus vergüenzas y des rienda suelta a tus fantasías más ocultas. El tema es que, a veces, es importante averiguar un poco más acerca de ellas, para que no pasemos malos ratos innecesariamente.
El famoso trío
“Mi marido siempre me lo planteaba como su mayor fantasía y desde que pololeábamos buscaba la manera de que yo aceptara. Hasta que un día invitó a una compañera de la oficina a comer a la casa, con la que estaba a cargo de un proyecto publicitario importante. Entre comida y traguitos empezamos a hablar de más y terminó siendo invitada a hacer un trío con nosotros. Yo parece que había tomado más de la cuenta y acepté sin prejuicios, pero a medida que pasaba la noche y la veía metida con mi marido, me sentí pésimo. Los celos no me dejaron disfrutar nada y no soportaba ver a esa mujer encima de mi marido y él con cara de excitación máxima. Terminé llorando a mares en el baño y con problemas matrimoniales por meses”, cuenta María José.
¡Átame!
Algunos lo pueden considerar una verdadera traición, otros prefieren agregarlo al grupo de las normalidades propias del ser humano. Sea cual sea el caso, la imagen erótica en tu conciencia de una tercera persona dentro de una relación, puede incomodar a cualquiera. Averigua entonces si es aceptado en una relación y qué piensan los hombres al respecto.
Author: Karen Uribarri Guzmán.
¿Cuántas veces te has descubierto soñando despierta con determinado actor o con ese compañero de trabajo tan atractivo que hay en la oficina de al lado? O ¿has escuchado hablar a tus amigos de lo “rica” que está fulanita y de las películas que se pasan a su lado sin importar el estado civil que ata sus manos? Bueno, es que las fantasías extramatrimoniales suelen ser bastante comunes, pero no por eso bien aceptadas. Sobre todo porque juegan con el límite de la infidelidad y eso ya es un problema. Pero vamos por parte, ¿qué es una fantasía sexual? Esta se define como un conjunto de representaciones imaginarias emanadas del inconsciente que permiten visualizar situaciones sexuales que se han vivido, que se desearía vivir o que nunca se han vivido. Las fantasía sexuales permiten una evasión temporal de la realidad y según especialistas, en ellas se concentran sueños, deseos, recuerdos y hasta frustraciones. Ahora bien, por su propio concepto, las fantasías pertenecen a la imaginación, pero limitan muy finamente con la barrera de la realidad… Se dice que el órgano sexual más importante es el cerebro y la zona más erógena es la imaginación.
La normatividad de las fantasías
En toda relación, sus comienzos están llenos de pasión, magia y mucha locura; tanto así que las fantasías sexuales que ocurren en esos momentos están generalmente relacionadas a la persona amada. Esto no quiere decir que no se reaccione ante los estímulos externos, sin embargo, la emotividad del momento de la relación hace que éstas corran más rápido a nuestro lado y se aparten de la mente. Luego, con el transcurso de los años junto a una persona, los niveles de pasión, locura y estímulos bajan o se adormecen generalmente, y el trabajo es el doble para despertarlos. En ese esfuerzo diario por mantener la chispa encendida, las fantasías sexuales con personas que no son el cónyuge o compañero tienden a quedarse más tiempo en la mente y ocurren más seguidos. Así al menos lo demostró un estudio publicado por el The Journal of Sex Research, del Dr. Thomas V. Hicks y Harold Leitenberg, de la Universidad de Vermont en Burlington. Los investigadores señalaron que la mayoría de las parejas estudiadas tenían con frecuencia fantasías sexuales con otra persona (las que denominaron fantasías extradiáticas), las que le generaban culpas, ya que según los propios entrevistados, no deberían tenerlas. Esta diferencia entre lo que se siente y lo que se piensa es importante. En el estudio el 48% de los participantes dijo que no era ‘correcto’ tener fantasías sexuales con otra persona si eran fieles a sus parejas. Sin embargo, el 87% de los participantes manifestaron que habían experimentado fantasías sexuales con otras personas en los últimos dos meses (98% en el caso de los hombres y 80% en las mujeres). Este estudio demuestra lo normal que resulta tener fantasías extramaritales y su desligamiento con la infidelidad, ayudando a alejarla de los celos de las parejas a la hora de contarlas.”Tener estos datos permite a los profesionales de la salud y al público en general entender mejor lo que puede considerarse como normativo en la conducta sobre las fantasías sexuales”, refirió Hicks, uno de los investigadores del estudio. Read the rest of this entry »