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Hasta orgasmos podemos tener mientras dormimos… Y es que al igual que los hombres, las féminas también tienen sueños eróticos y muchos más de los que confiesan. Conoce hasta dónde puedes llegar y por qué ocurren. Un experto nos lo explica.

Karen Uribarri Guzmán.

“No es primera vez que me pasa, pero no siempre mis sueños hot terminan en orgasmo. Pero éste fue increíble. Era como si lo estuviera viviendo de verdad e incluso cuando desperté sobresaltada por las sensaciones, tenía la misma posición que se me produce cuando los tengo despierta y, además, estaba muy húmeda. Me llegó a dar vergüenza, pero no tanta, porque la verdad es que estuvo salvaje. El único tema es que no soñé con mi marido…”, confiesa entre risas Soledad C., de 32 años, quien fue una de las pocas entrevistadas que asumió haber llegado al clímax en un sueño, aunque la mayoría sí aceptó tener sueños eróticos y algunas incluso con sesiones sexuales más distorsionadas de las que en realidad serían capaz de realizar en la vida real.

Igual para hombres y mujeres

Siempre supimos que los hombres tenían erecciones nocturnas y que incluso llegaban a eyacular producto de sus sueños eróticos; pero hoy se sabe que las mujeres también tienen sus sueños húmedos. Asimismo, estos sueños eróticos están presentes en cualquier etapa de nuestras vidas, sólo que a medida que se es más adulto cambian algunas características de éstos.

El sicólogo y sexólogo argentino, Ezequiel López, afirma la existencia de estos sueños húmedos femeninos. “Ellas también pueden despertarse y encontrarse con que su vagina se ha lubricado como producto de sueños eróticos o incluso con una eyaculación femenina, aunque es difícil que ocurra esto último ya que la misma es mucho menos voluminosa que la masculina”, señala.

Estos sueños húmedos ocurren, al igual que en los hombres, durante la fase REM (movimiento rápido del ojo) de nuestro descanso. Allí se dan con mayor facilidad el erotismo onírico femenino, que incluso humedece la genitalidad de la mujer. “Muchas veces la mujer despierta mojada luego de un sueño erótico por el flujo vaginal producto de la excitación y eventualmente se pueden registrar restos de eyaculación femenina”, señala el Lic. Ezequiel López. Ésta se trata de un fluido que no es orina y contiene los mismos componentes que la eyaculación masculina, pero sin espermatozoides, obviamente. “De todas formas como en muchas mujeres ese fluido no sale al exterior sino que va hacia la vejiga o su volumen es mínimo, no suele percibirse”, explica el experto.

Orgasmos y sueños pasionales

Tal como nos contaba nuestra entrevistada al inicio de esta nota, efectivamente la mujer tiene la capacidad de tener un orgasmo en pleno sueño erótico. Además del estímulo mental que representan las imágenes del sueño en sí mismo, la mujer suele acompañarlo con movimientos pélvicos, roces y caricias en sus genitales que la estimulan al punto de desencadenar un orgasmo”, asegura el Lic. López.

Por lo tanto, al igual que los varones que tienen una o más erecciones nocturnas, las mujeres también presentan eventos fisiológicos similares a los cambios que experimenta cuando está excitada. “En la fase REM del sueño se produce un importante aporte sanguíneo a sus órganos genitales con la consecuente dilatación y lubricación vaginal. Esta situación no tiene nada que ver con los sueños eróticos y se presenta de manera independiente de los mismos. El objetivo es que los tejidos involucrados en la respuesta sexual de la mujer y el
varón se mantengan oxigenados y en buen estado, para el caso de que la persona pase por períodos de abstinencia coital”, advierte el especialista.

Ahora, si bien es cierto que estos eventos fisiológicos ocurren con o sin sueño erótico, la unión de ambos provoca muchas veces que la sensación placentera aumente producto de la escena onírica que vivimos y la estimulación inconciente que realizamos. “Las mujeres pueden tener sueños de alto voltaje erótico, a veces incluso fantasías bien transgresoras que no se animan a comentar y ni siquiera a pensar durante la vigilia”, dice Ezequiel López. Dentro de este grupo, podemos citar como ejemplo: Estar con personas “prohibidas” por la relación que tienen con ellas (jefes, conocidos, maridos de amigas), relaciones homosexuales, fantasías de sexo en grupo, situaciones en las cuales asumen un rol en la escena erótica que por vergüenza o tabúes no practican habitualmente. Así como también están aquellas mujeres que sueñan frecuentemente con imágenes más ligadas al romanticismo, la seducción, y juegos eróticos que involucran a los cinco sentidos. Como ves, hay de todo en el mundo de los sueños y el placer.

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Mujeres amantes del sexo y con tanta curiosidad como para llevar a cabo sus sueños eróticos más secretos. ¿El problema? Es que algunas de esas fantasías pueden terminar en fracasos no muy simpáticos de recordar.

 

Karen Uribarri Guzmán.

 

Siempre te hemos dicho que es importante que pruebes, que desarrolles tu curiosidad, que te informes y que hagas lo que sientas que debes hacer, que dejes de lado tus vergüenzas y des rienda suelta a tus fantasías más ocultas. El tema es que, a veces, es importante averiguar un poco más acerca de ellas, para que no pasemos malos ratos innecesariamente.

 

El famoso trío

 

“Mi marido siempre me lo planteaba como su mayor fantasía y desde que pololeábamos buscaba la manera de que yo aceptara. Hasta que un día invitó a una compañera de la oficina a comer a la casa, con la que estaba a cargo de un proyecto publicitario importante. Entre comida y traguitos empezamos a hablar de más y terminó siendo invitada a hacer un trío con nosotros. Yo parece que había tomado más de la cuenta y acepté sin prejuicios, pero a medida que pasaba la noche y la veía metida con mi marido, me sentí pésimo. Los celos no me dejaron disfrutar nada y no soportaba ver a esa mujer encima de mi marido y él con cara de excitación máxima. Terminé llorando a mares en el baño y con problemas matrimoniales por meses”, cuenta María José.

 

¡Átame!

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